Nepal

Pashupatinath y Boudhanath

En nuestro segundo día en Kathmandú visitamos Pashupatinath por la mañana, Boudhanath por la tarde y el Templo de los monos al atardecer. Cada uno de los sitios fue realmente impresionante y es difícil decantarse por uno solo.

Podría hablaros maravillas de cualquiera de los tres sitios. ¡Y tan distintos a la vez! Hinduismo y Budismo. Bullicio y color. Misticismo y paz. Olores y olores. Cualquier adjetivo que os diga es antónimo del otro. Pero todo lo que sucediera en estos asombrosos lugares quedó grabado en mis (nuestras) retinas, en mis (nuestros) oídos…

Templo de Pashupatinath

Cogemos un taxi a la salida de nuestro hostal Madhuban Guest House para llegar temprano y rápido al Templo de Pashupatinath, un templo hindú dedicado al dios Shiva. Nada más acercarnos al recinto, se presiente que va a ser un lugar espectacular.

Situado a orillas del río Bagmati, este templo es uno de los principales crematorios de la ciudad.

Este tipo de ritual religioso no se lo pueden permitir todas las familias, pero si es cierto que a cualquier hora del día seguramente podrás presenciar alguno.

Para mí supuso un choque cultural y religioso cuando llegamos. Nada más bajarte del coche te das cuenta que el olor del ambiente es otro. No deja de ser un lugar de incineración.

Cabe recordar que se trata de un lugar donde ser están venerando a personas recién fallecidas y que hay que actuar con mucho respeto y educación. Hay que reconocer que impacta muchísimo y es un momento duro apreciar lo que está sucediendo allí.

Anduvimos un largo camino de acceso al templo, y lleno de personas. Coincidió que ese día era una festividad allí, por lo que había más jolgorio de lo normal. El primer ministro de la India había visitado Nepal por primera vez en muchos años y había acudido a Pashupatinath.

El recorrido está lleno de un puestecitos donde los fieles pueden comprar todo lo que necesitan para sus ritos y oraciones.

Templo de Pashupatinath en Katmandú. Viajar a Nepal
Hindúes en el camino que lleva al Templo de Pashupatinath.
Templo de Pashupatinath en Katmandú. Viajar a Nepal
Hindúes en el camino que lleva al Templo de Pashupatinath.
Templo de Pashupatinath en Katmandú. Viajar a Nepal
Puestos en el camino que lleva al Templo de Pashupatinath.

Al acercarnos a las «taquillas» un chico joven se ofreció de guía y lo aceptamos con mucho gusto. Se llamaba Lal. Era una persona agradabilísima y con la que hemos aprendido muchísimo sobre su religión. Os lo recomiendo si queréis conocer de primera mano otra cultura e iros con la sensación de saber qué sucede realmente en ese lugar. La entrada cuesta unos 8 o 10€, más la voluntad que le quisiéramos dar al guía.

Si no hubiera sido por su compañía durante la estancia en el templo, no habríamos comprendido el momento tan espiritual y divino que se vive. Hay que tener en cuenta que si no eres hindú, no se puede acceder a los templos de Pashupatinath, ni a ningún otro del Valle de Kathmandú. Por tanto, era la mejor forma de moverse por ese espacio tan amplio.

Templo de Pashupatinath en Katmandú. Viajar a Nepal
Hindú en el Templo de Pashupatinath.
Crematorios en el Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Crematorios en el Templo de Pashupatinath.
Crematorios en el Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Crematorios en el Templo de Pashupatinath.

Los cuerpos se cubren con mortajas y se colocan sobre pilares de piedra y con maderas amontonadas que arden durante horas. Finalizado este tiempo, las cenizas se echan al río.

Había numerosas incineraciones, aunque todas ya comenzadas, por lo que no pudimos ver el ritual completo. Hay algunas áreas, que son específicas para la familia real, apenas están usadas.

Crematorios en el Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Altar para las incineraciones reales.
Crematorios en el Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Hindúes junto el altar de las incineraciones reales.
Crematorios en el Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Vista de los crematorios en el Templo de Pashupatinath.
Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Hindú en el Templo de Pashupatinath.

No obstante, no todo es tristeza en Pashupatinath. A este templo llegan numerosos fieles y que visitan los Ghats que hay junto al río y donde se sumergen para purificarse.

babas o saddhus en el Templo de Pashupatinath en katmandu. Viajar a Nepal
Los babas o saddhus.

En esta zona también suele haber saddhus, que aunque sean hombres sagrados, muchos de ellos no lo son realmente y dedican su tiempo a sacarse fotos con el turista a cambio de 10 dólares. También se les llama babas.

Se pueden observar unas chozas o cuevas donde los meditadores se ayudan de la hierba para meditar. A pesar de ser ilegal, se entiende y respeta su finalidad. ¡Paradojas y contradicciones, conviven entre la vida y la muerte! La experiencia es impagable. Imposible relatar lo vivido, hay que vivirlo.

Templo de Pashupatinath en Kathmandu. Viajar a Nepal
Hindú en el Templo de Pashupatinath.

Residencia de ancianos

Dentro del mismo recinto, pero en otro espacio, justo al lado de las taquillas, accedemos a una bonita pero pequeña residencia de ancianos. Un lugar entrañable, en la que pudimos conocer un poco más este tipo de servicios que ofrece el estado nepalí.

Residencia de ancianos junto al Templo de Pashupatinath en Katmandu. Viajar a Nepal
Residencia de ancianos junto al Templo de Pashupatinath en Katmandu. Viajar a Nepal

Boudhanath

Cogemos de nuevo un taxi y nos fuimos corriendo a visitar Boudhanath. Se nos hacía ya tarde. Estábamos fascinados con la visita, pero no sabíamos lo que nos esperaba.

La magia que envuelve Boudhanath es especial. Un lugar para encontrar la paz y el sosiego.

La entrada de acceso a la estupa y a las callejuelas del entorno cuesta 250 rupias, unos 2,50€. Se trata de la mayor estupa de Asia y del mundo, y realmente impresiona al llegar.

El taxi te deja en una bocacalle peatonal, junto a una cabina donde se debe pagar para acceder a la estupa. En realidad no sabes muy bien donde estás, pero según vas caminando y entrando en la zona, te das cuenta que es un lugar lleno de tradiciones y nostalgia. Veníamos de pasar una mañana hinduista y teníamos que cambiar al budismo más tradicional.

Enseguida reconoces la estupa, que representa el camino de Buda hacia la iluminación. Su grandiosidad de proporciones perfectas es el centro de todas las miradas. Además, es increíble observar a los budistas en sus rituales religiosos.

A cualquier hora del día, los peregrinos caminan alrededor de la estupa en sentido de las agujas del reloj, un número de veces impares, mientras giran los molinos de oración. Inexplicable la sensación.

Es famosa por la cantidad de tibetanos que se exiliaron durante la invasión china en los años cincuenta y que se alojaron en esta zona del Himalaya.

Los alrededores están llenos de edificios en los que se ubican numerosos alojamientos y restaurantes, tiendas de artesanías y ropa de montañismo.

Comimos en uno de los locales de la plaza, con vistas a la estupa. Se llamaba Himalayan Cafe y consistía en un edificio de varias plantas y podías comer en la que quisieras.

Nosotros pasamos por todas. Nos sentamos en el primer piso, descubrimos mejores vistas en el segundo y ya insuperables en la terraza. No podíamos separar los ojos de Boudhanath mientras nos tomábamos un delicioso arroz frito con pollo y dumplings con curry.

Sin duda uno de los mejores momentos del viaje y probablemente mi lugar favorito de Nepal.

Restaurante en Boudhanath , Kathmandu. Viajar a Nepal

A continuación exploramos la estupa. Nos adentramos en los pequeños recintos donde los monjes oraban y los creyentes encendían las velas de manteca de yak. El ambiente es embriagar.

templo de Boudhanath, Kathmandu. Viajar a Nepal

Subimos a la parte superior y recorrimos las diferentes plantas que la rodean.

estupa de Boudhanath , Kathmandu. Viajar a Nepal
estupa de Boudhanath , Kathmandu. Viajar a Nepal

Swayambhunath

A pesar de que no teníamos prisa, queríamos ver el atardecer desde Swayambhunath o Templo de los monos, aunque me hubiera quedado para siempre en Boudhanath.

Cogimos otro taxi y nos trasladamos a este maravilloso lugar de peregrinación budista ubicado en lo alto de una colina con vistas a toda la ciudad. Os recomiendo visitarlo a última hora de la tarde y disfrutar de la puesta de sol.

Vistas al atardecer desde Swayambhunath o Templo de los monos. Viajar a Nepal
Vistas al atardecer desde Swayambhunath o Templo de los monos

A nosotros se nos hizo un poco tarde, pero nos permitió subir la interminable escalinata, 365 escalones. Vimos la famosa estupa con los ojos de Buda, paseamos entre otras más pequeñas y nos distraemos con los innumerables y divertidos monos.

Swayambhunath, Monkey Temple o Templo de los monos. Viajar a Nepal

Se necesitarían un par de horas para visitarlo tranquilamente, y si además puedes llegar andado y disfrutar las calles de los alrededores llenas de puestos y tiendas locales, mejor.

A nosotros nos hizo un mal día. Estaba algo nublado y no pudimos ver la puesta de sol en sí, pero sí los tonos espectaculares que tomaba el cielo.

Tomamos otra taxi hasta Thamel. Es de noche, de nuevo sin luz por los cortes eléctricos, lo cual no es de extrañar solo viendo las telarañas de cables y tendidos de las calles. Uno se da cuenta de cómo puede funcionar. Esa mañana vimos a unos señores arreglando una torre de tensión y no sabemos cómo sabían cuál era cuál.

 

 

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