Turquía

Estambul, día 2

Es nuestro segundo día en Estambul y llegamos temprano al Palacio de Topkapi. La cola es tremenda, así que nos lo tomamos con calma.

Palacio de Topkapi

El Palacio de Topkapı fue el centro administrativo del Imperio otomano desde 1465 hasta 1853. Es el mejor reflejo de la época imperial en Estambul y que simboliza el poder que alcanzó su capital, Constantinopla, como sede del Imperio Otomano.

La construcción del palacio fue ordenada por el sultán Mehmed II en 1459 y fue completado seis años después.

El palacio está situado sobre el Sarayburnu, entre el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara. Se trata de un lugar privilegiado y desde sus impresionantes terrazas se tienen unas espléndida vistas del Bósforo. Está formado por diversos edificios construidos juntos y rodeados por cuatro patios.

Topkapi sigue las normas de la arquitectura seglar turca, siendo su máximo referente. Es un entramado complejo de pequeños edificios, unidos por patios o jardines, tiene una superficie total de 700.000 m2. Todos ellos rodeados por una muralla bizantina.

A mitad del siglo XX, el sultán Abdulmecid trasladó su residencia al recién construido y moderno Palacio de Dolmabahçe. En la actualidad, Topkapi es un museo de la época imperial.

El Tesoro es una de las visitas más importantes dentro del Palacio. Cuenta con objetos muy valiosos, como el diamante del cucharero (un diamante de 88 quilates y que perteneció a la madre de Napoleón) o el puñal topkapi, construido en oro con esmeraldas incrustadas.

Una vez más, eché en falta la explicación o la guía de alguien explicándonos algo de la historia de este edificio. Es cierto que el complejo palacial tiene sus pertinentes explicaciones, pero se hubiera agradecido. Lo recorres sin saber anécdotas de una monarquía con una cultura y unas costumbres tan diferentes.

Si lo deseas, puedes comprar la entrada online para saltarte la cola de acceso con una guía aquí.

Crucero por el Bósforo

Teníamos contratado un crucero en español por el Bósforo, durante la tarde. Un imprescindible del viaje.

El barco zarpaba desde el puerto de Estambul, en el muelle de Kabatas y durante el recorrido, un guía nos explicaba todo aquello que íbamos viendo.

La puesta de sol sobre el estrecho del Bósforo se ve preciosa. Se ven algunos de los monumentos más míticos como la Torre de la Doncella, el Puente del Bósforo o la mezquita de Ortaköy. Además, probamos una copa de sharbat, una bebida mítica de Oriente Próxima) y algún otro aperitivo.

Bazar de las Especias

Cuando terminó el crucero, fuimos al Bazar de las Especias, uno de los más antiguos de la ciudad y el segundo cubierto más grande tras el Gran Bazar.

Fue realizado en el siglo XVII por orden del sultán Turhan, en forma de «L» y hoy contiene un total de 88 tiendas de especias y telas.

y forma parte del complejo de la mezquita Yeni Camii además de una línea de tiendas, un cementerio, dos fuentes y una escuela.

Existen diferentes fuentes históricas que dan cuenta de los orígenes del nombre. Por un lado, debido a la existencia de diversas especias de Oriente, se le denominó Bazar egipcio; por otra, en el periodo bizantino, se hacía abundante comercio de cereales.

A la salida, callejeamos por los locales de alrededor y la parte trasera, lleno de mercados de alimentación y cachivaches, para finalizar entrando en la mezquita Yeni Camii, más conocida como Mezquita Nueva o Mezquita Yuni. Un paseo que bien merece al pena, al igual que el templo, precioso.

Cruzamos el Puente Gálata y nos tomamos el mítico bocadillo de pescado en los puestos flotantes que hay en el bajo del mismo. Exponen el pescado de una forma muy peculiar y que pescan en el mismo Bósforo. En la zona, también ofrecen otro alimento mítico de allí, una especie de buñuelo dulce y muy bueno.

Volvemos a la zona de Taksim a última hora de la tarde noche, donde nos quedábamos hospedados, para tomarnos una copa.

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